martes, 19 de abril de 2011

SEGUNDA SALIDA 2011



Teníamos organizado llevar la caravana este fin de semana a Caminha, para instalarla con el fin de que el miércoles de semana santa, no tuviéramos que hacer nada al llegar.
Cómo los viernes salgo a las 15:00 horas, Inma ya tiene todo preparado y sólo tuve que aparcar la moto y montar las bicis en la baca del coche. En un momento ya estábamos en carretera con una calor, más propia del verano que de la primavera. El fin de semana prometía.
Estábamos un poco preocupados, por si se repetía el problema del coche. Viaje muy tranquilo, con un poco de tráfico, fluido y todos sobre los 120 km por hora.
Al llegar a Portugal un poco de confusión, lo que motivó que el coche al llegar al camping perdiera un poco de líquido por la botella. Eso quiere decir que las cosas no están como debían.
Montamos con una temperatura fenomenal, manga corta, pantalón corto y lo hicimos en lo que hace años denominábamos buraquiño. Es la zona más abrigada del camping y la que tiene el último sol de la tarde.
Zé ya nos había avisado que no iba a venir, ya que trabajaba el sábado y seguramente el domingo.
Montamos todo y nos fuimos a dar una vuelta y luego a buscar Calas para nuestro florero. La temperatura fenomenal, casi apetece cenar fuera.


El camping está quedando fenomenal, muy bonito. Tenemos agua caliente para fregar, se ha planto hierba en todos los rincones, se ha parcelado la zona de tiendas para marcar las zonas de acampada, están haciendo un campo de fútbol, pequeños y no nos olvidemos todas las casitas que han montado que según Antonio ya están todas "alugadas para a pascua".
Hicimos para cenar carne Buey en la barbacoa, rica rica, mientras veíamos el partido entre el Madrid y el Barcelona. Al final quedaron 1 - 1, pero el Barca ya es casi campeón, ya que lleva ocho puntos de ventaja.


Nos fuimos para cama a la espera de lo que prometía nuestro primer día de playa del año.
Compramos el pan para desayunar en el super, estaban cambiando los precios de todos los artículos, según parece había subido el IVA..?? La barra de pan subió 0,15 ctmos, que parece poco pero en dos son 0,30 ctmos, en tres...
Hace tan buen tiempo que desayunamos fuera al sol y sombra. Nos fuimos a comprar en bicicleta todos, a nuestro querido "Pingo Doce"
Nos fuimos a la playa, que se estaba fenomenal. Para comer nuestro cotobeliños debajo de un árbol con una sombra perfecta. Este sitio donde estamos tiene la ventaja que tiene mucha más sombra, en lo que denominamos el mejor sitio, la sobra la da la caravana.
Luego tocó volver a la playa que se estaba fenomenal. Los niños se bañaron.
Estaba el señor del las caravanas pegadas a los baños. Cuando pescaba se acercó la poicia marítima que al ver lo que había pescado, una lubina de 2,5 kilos, le pidió que le cortara la cola para evitar que la vendiera a los restaurantes y hacer competencia a los pescadores...bueno también le pidió la licencia.
Volvimos dando un paseo, por delante de la ermita, para pegarnos todos un fenomenal baño de agua super abundante y calentita.


Al igual que el sábado, desayunamos al sol. Como ayer habíamos ido a comprar para dos días, no tuvimos que salir. Encargamos el pan para el medio día y a la playa. Se estaba fenomenal, aguantamos bastante con el fin de comer tarde y así quedarnos a disfrutar de los paseos por dentro del camping.
Comimos a la sombra de un árbol, con buena temperatura, nuestro plato favorito, que es el pollo a la moda do "Pingo Doce", cuando estábamos preparando el café apareció Zé con Yoana, para montar la caravana. Ella se viene, el martes y así él no tiene que venir a montar con prisas.
Tomamos café y hablamos de esto y de lo otro.


Al final nos marchamos juntos con la idea de volver el miércoles por la noche y disfrutar de la semana santa. Pero me temo que después de tan buen tiempo la cosa pinta mal, pero eso será otra historia.

jueves, 24 de marzo de 2011

PRIMERA SALIDA 2011


Como consecuencia del puente de carnavales, decidimos rescatar a la caravana de su descanso invernal y la fuimos a buscar el jueves, para su puesta en marcha. Inicialmente está preparada para salir, sólo teníamos que cargar algunas pequeñas cosas y listo para pasarlo bien.
Aunque nosotros solemos salir los Viernes por la tarde esta vez, teníamos que esperar, ya que Marta tenía el cumpleaños de su mejor amiga, en un parque fenomenal y además así Álex podía ir al entrenamiento.
El sábado arrancamos muy temprano para poder llegar rápidito, pero las cosas se empezaron a torcer por la autopista. Yo notaba que el coche no iba igual, como sí le faltara la fuerza, pero como llevaba mucho tiempo sin salir, me imaginé que era eso. Cuando ya estabamos a la altura de la Isla de Arosa, el coche bajó su rendimiento de forma alarmante y empezó a subir la temperatura. Pisé el embrague y al momento bajó la temperatura y decidí parar en el área de servicio, del kilómetro 144. Esto no parece que vaya bien. Al parar vimos que la rueda de la derecha de delante, estaba toda negra y me dije: "Nada rompió el motor". Como sabéis nuestro coche es un Kia Carnival 2.9 16v CDRI, un TORO, le llamamos el "GORDO", lleva siete litros de aceite y por lo que se ve, los debió tirar todos.
Llamé a la grua de la caravana para ver si me la venían a buscar. Sin problema, cuándo quería que fuera. Le dije que esperara a novedades.
Llamé a la grua del coche, que me dijo que en 30 minutos estaba allí. Pero nada no daba venido. Entre estas decidí llamar a Centauto que es el servicio técnico de Kia, donde tengo buenos amigos. Hablé con el Jefe, Javier que me dijo que me iba a poner a Esteban un mecánico que ya alguna vez me había ayudado. Revisamos el motor, el aceite estaba bien, por lo que el motor no rompió, además me dijo que para romper un motor de este tamaño, no era tan fácil. Luego acabó en que mira el agua. Quiero deciros que no se mira en la botella, sino directamente en la tapa del radiador. Este coche es raro raro...
Efectivamente, le tuve que meter dos litros de agua, de NUEVE y MEDIO que lleva el circuito. Parece un elefante.
Al final me dijo que no me preocupara y que siguiera de viaje, sólo que al llegar al camping, lo volviera a revisar.
Los niños rezaban para poder seguir, ya que querían ir a Caminha, y cuando les dije que seguíamos daban saltos de alegría.
Pues, no fuimos y llegamos a nuestro querido Caminha sin novedad. Allí estaban nuestros queridos amigos de Guimaraes, que ya habían llegado el Viernes por la noche. Ellos ya creyeron que nos había pasado algo.

Como siempre nos colocamos en el mejor sitio que ya había selecionado Zé.
El camping está cambiado, ya que como os había contado en la última visita, allá por el mes de Octubre, estaba lleno de casitas para colocar por allí y por allá.

Al final donde estaban los Bengalís, colocaron unos bungalows pequeños que no tienen baño, y sólo una habitación y medio salón.
En la zona donde solían acampar las tiendas, pusieron un mogollón de casitas, algunas con gran capacidad y otras más pequeñas pero con baño, terraza delante de la puerta... están muy bien, además dice André el gerente, que dan más dinero que los campistas de caravana y tienda...

Este invierno le hemos montado a la caravana el mover, ya que con el peso que tiene ya nos resulta muy pesada para mover en algunos sitios. Por ejemplo en La Marina (Alicante) tuvieron que ayudarnos, ya que la parcela de piedras era como arenas movidizas, costaba muchísimo colocarla al final de la parcela.
La colocamos y a montar. Eso se nos da fenomenal, ya que tenemos práctica. Cómo sabéis esta caravana es un poco más grande que la anterior, por lo que nos lleva un poquito más de tiempo.
Mientras montamos, Zé y Yoana se fueron a comprar la comidita, para la cena.
Cuando volvieron prácticamente teníamos todo montado, y listos para disfrutar cuatro días de camping con un tiempo estupendo.
El camping no tiene mucha gente. Zé y yo nos damos una vuelta, para ver las novedades y para disfrutar con los vehículos de los campistas. Algunos en vez de traer autocaravanas, traen de todo, hasta autobuses...
Y eso es lo que vimos un autobús que al buscar en intenet, resultó un Kassbhorer Setra S14 del año 1968, tenía motor trasero ya que ocupaba menos espacio y se decía que era menos ruidoso.

Lo tenía preparado por dentro con muebles, con una cama en la parte de atrás del bus, una cocina en su parte central y otra cama en la parte de delante.

Aunque el bus era alemán, tenían una pegatina de Lugo y hablaban muy bien español.

El tiempo pasa y el camping se va animando, sobre todo de portugueses, pese a lo que se dice...también estaban los de Orense que forman una piña y también se colocan siempre en el mismo sitio.
Preparamos una rica barbacoa. Zé tuvo que ir a camprar una nueva, ya que la otra se había roto en Octubre. Tomamos el pollo del Pingo Doce, que está fenomenal, con arroz y ensalada. Los niños tomaron pizza viendo la tele en el avance de nuestra caravana, mientras nosotros nos fuimos al avance de Zé. De postre nos tomamos una botella de Vinho espumante "Magallanes para los españoles"

El domingo nos levantamos, desayunamos en el avance, con la estufa encendida. Luego tocó comprar víveres, pero como Zé necesitaba un calefactor, nos fuimos al Pingo Doce de cerca de Vila Nova da Cerveira. Volvimos para comer un salmón en la barbacoa, y ellos carnes. Café y Beirón al sol, paseito y descanso alternando con más paseo.
Luego baños de niños y mayores y a preparar la cena que se encargó de preparar Zé y Yoana, bacalao a la brasa con patata, aceitunas negras, cebolla,"Riquísimo", luego un Whisky o Beirón...al final la sensación muy buena, no parecía que hubiésemos comido como otras veces...a reventar.
Toca dormir que mañana aún es lunes y quedar en el camping sin tener que ir a trabajar es una sensación especial. Por cierto en la caravana se duerme de vicio.

Nos levantamos a las 9:30, con sol pero con bastante viento. Las chicas van a las compras y nosotros miramos si gasta o no agua el coche, después de 20 minutos ya estamos hasta las narices de mirar para el tapón del radiador...

Nos fuimos a pasear por la playa. Como sabéis el camping está en la desembocadura del rio Miño. Estaba plagada de barquitos pescando Lamprea, que debo deciros que no me gusta, pero que algunos pagan y bastante por comerla.

Zé llegó a contar 54 barcos todos juntos pero con la separación suficiente para estirar una red que debía medir 70 metros.
En la playa se estaba fenomenal. Nos fuimos a comer, poco ya que luego nos quedamos sin hambre para la noche. Aún así tomamos un pastel, con café y que no falte Beirón.

Tarde de tomar el sol, Bicicleta, paseo por el camping y no hacer nada salvo el partidito con los niños, mientras las chicas cosen o escriben...

Por la noche barbacoa de costilla con arroz, freixón y ensalada. El vino que compramos últimamente está muy bien, se llama JP.
Los niños nos hechan de nuestro avance, para ver la tele, mientras cenamos en la de Zé, es increible como ya tan jóvenes te van dirigiendo...
Luego tertulia, con bollo de chocolate y cubatita...
Y lo de siempre a dormir, con un poco de tristeza ya que mañana ya es martes y ya toca recoger. Estamos un poco preocupados ya que no sabemos si va a llover o no, dicen que por la tarde noche, pero ya sabes...
El Martes el día amaneció soledado, desayunamos en el avance con sol, se estba fenomenal.
Nos fuimos a comprar Zé y yo y lo hicimos tan rápido que ni trajimos comida para los niños. Pero lo dicho fue rápido...

Paseo por la playa que se estaba fenomenal, jugamos y vimos como otra media centena de barcos de afanaban es pescar la lamprea, que no sé como se salva alguna, ya que tienen el rio totalmente taponado con el mogollón de redes.
Luego comimos los dos pollo de Pingo Doce, para todos, que los preparó Zé, ¡¡me encanta comer al medio día en el camping¡¡¡
Luego tocó recoger, lo cual hicimos tan bien, que la caravana quedó limpia y todo ordenado, con lo que sobre las 6 de la tarde nos despedimos de nuestros amigos que ya se iban y camino a casa.
Dejamos la caravana en el garage y sobre las 9:00 ya estabamos en casa.
Próxima visita la semana anterior a semana santa, esperamos ir a dejar la caravana para volver el miércoles por la noche...
Pero eso será otro día...

domingo, 26 de diciembre de 2010

martes, 2 de noviembre de 2010

DUODÉCIMA SALIDA 2010



Hemos vuelto este fin de semana para recoger. La idea era ver si nuestro amigo el ratón había sobrevivido y de paso pasar el último fin de semana de caravana antes de cambiar la hora. La historia del ratón os la cuenta ahora.
El mes de Octubre, tan malo como el año pasado. Sufrimos dos temporales, que han convertido a este mes como muy húmedo. Lo curioso es que ya pasó el año pasado y este año se confirma, puede que noviembre sea mejor mes. Ahora se recupera la situación anticiclónica, justo con el final del mes. Pero no olvidaros que con el cambio de hora, ya es de noche a las 19:00 horas y en Portugal a las 18:00.Hemos tenido en Pontevedra, provincia cercana a Caminha, 234 litros por metro cuadrado de lluvia, cuando lo normal es 164 ó como mucho 210. Hemos tenido dos alertas rojas, vientos de más de 100 kilómetros por hora. Es cierto que por la semana hacía sol, pero con la venida del fin de semana, parecía como un castigo divino.
Deciros que la caravana se ha portado muy bien, y el avance salvo pequeñas entradas de agua, se ha portado muy bien. Todo el conjunto ha superado vientos tremendos que parecía que iba a arrancar los árboles.
Truenos, viento, lluvia y a pesar de todo, sólo hemos recogido, porque ya se hace muy de noche muy rápido.
El camping parecía un desierto, no había nadie. Lo curioso que dos de los campistas eran de A Coruña.



Pasamos tres días fenomenales. Es cierto que llovió, pero con la calefacción, la televisión lo demás parecía menos grave. Tuvimos momentos de mucho viento pero del noroeste, por lo que nos coincidía por la parte de atrás de la caravana y por tanto el avance ni se movía.



El camping está sufriendo una revolución. Está lleno de bungalow de todos los tamaños. André el Gerente me comentó que producen mucho más que los campistas, ya que en invierno la gente con el mal tiempo no suele venir. No ocurre lo mismo con los bungalow, ya que cuentan con calefacción y las comodidades son mayores que las de muchas caravanas.



Pero lo curioso es que todo cambia de sitio, los bengalis, salen de donde está para colocarse en línea donde estaba Faría antes, delante de las duchas viejas. Los bungalow pequeños que está en la loma, salen de su sitio para ubicarse en la parcela que dejan los bengalis. Los bungalow pequeños pero con baño y cocina, se colocan en el sitio donde estaban los bungalow pequeños. Para eso se tiene que instalar tubería para el agua limpias y fecales.



Como les parecía poco, van a instalar también unos bungalow para poner a la venta que son la envidia de una terreno donde no se puede construir. Tienen muy buen aspecto y tiene dos habitaciones, con baño, cocina...



Vamos que el camping va a parecer una aldea, llena de casitas por todos los lados.
Hemos salido a dar un paseo y la desembocadura del rio Miño es una preciosidad, las fotos dicen poco de lo que se disfruta es esta zona de Portugal.



El caso del ratón es curioso, ya que en nuestra anterior visita, aún había pistas de que seguía con nosotros. Llegamos en viernes con la idea de pasar el 29, 30, 31 de octubre y el 1 de noviembre. Teníamos el corazón en un puño, ya que el tiempo no prometía y si a esto sumamos el problema del ratón...



El viernes llegamos con tiempo irregular, por lo que ante la posibilidad de lluvia, preparamos una cena sin barbacoa. El sábado ya con un tiempo más estable, hicimos barbacoa a la comida, rica rica, para dejar para la cena la comida dentro del avance.



Bueno el ratón, como era... ya¡¡¡ pues llegamos y comprobamos que todos los venenos que la semana pasada habíamos instalado, estuvieran sin incidencia. Estaba todo como sin nunca hubiera exitido el ratón, por lo que recogimos todos los saquitos, menos dos que quedaron en zonas sin fácil acceso. Esto nos hizo ver el fin de semana con alegría.

El domingo, estuvo lloviendo todo el día, por lo que toco comida casera y pequeñas chapuzas en la caravana, como luz en la mesa de comer, un enchufe para el ordenador, luz para leer en la cama, en fin consiste en mejorar lo que tenemos.

Y ya es lunes, todo vuelve a la normalidad, el tiempo permite recoger. Con mucha calma y disfrutando, pusimos el avance a secar, lo limpiamos y lo guardamos doblado para que no se estropee.

El domingo por la mañana, fuimos al Intermarché, a comprar. De carne cojimos tres costilletas de ternera, que pesaban un kilo doscientos gramos, que en la barbaco sabían a gloria. Con todo recogido, comimos, tomamos el postre y fuimos a pasear. Los que nos conocen, sabían ya que en una buena temporada ya no nos veríamos. Sobre las siete de la tarde enganchamos la caravana y nos fuimos para casa, sin antes parar en el garage a dejar nuestra querida caravelair.



Con tristeza, salvo novedad, terminanos la temporada de camping de este año 2010. Ya estamos deseando volver a salir.

lunes, 25 de octubre de 2010

UNDÉCIMA SALIDA 2010


Este fin de semana, sólo podíamos ir el sábado, ya que Inma trabajaba por la mañana. Como os había contado, cuando nos marchamos quedaba pendiente el asunto de nuestro nuevo inquilino.
La verdad es que toda la familia estaba intrigada, si habría sobrevivido a la colocación de dos tremendos venenos que el dueño del camping André nos había entregado.
No os lo conté pero, para llevarlo, era necesario tener guantes, ya que los ratones son muy listos y si huelen a humano, no se acercan. Yo me pregunto como puede andar por la caravana, con lo que huele a Virulos.
Esta semana no llovió nada, por lo que el tema de las setas estaba muy complicado, pese a ello en un lugar detrás de la piedras, había unos tremendos champiñones, que nos los comimos el sábado por la noche con una barbacoa de costilla, rica-rica.
Cuando llegamos a Caminha, abrigamos a los niños, ya que los pobres estaban un poco pachuchos. Con mucha emoción, cogimos cada uno su linterna y a vamos a buscar.
¡¡¡La madre que lo parió¡¡¡
La caravana sigue teniendo cagadas de ratón, pero como es posible... el tio comió parte de los dos venenos y como si nada, salvo que el efecto dure varios días.
Con mucho mosqueo vuelta a limpiar la caravana, es cierto que no hay tantas como el otro día, pero ya empieza a mosquear el tema.
Lo malo es que he buscado por todos los lados, desmonté casi media caravana y nada no hay ni rastro del tio.
Como la cosa no funcionó, me fui al pueblo a buscar lo que me vendía el chino el otro día, un pegamento que viene en una cuartilla y como decía el chino "Fica colado, ja ja ja, fica colado"
Luego nos fuimos a la droguería y compré el ratibrón, que dicen que es dinamita para las ratas, vienen en la bolsa unas quince porciones en saquitos y los pusimos por todas las esquinas, además de colocar el "fica colado" en la zona más visitada por el inquilino.

Por lo demás, están colocando unos bungalow, para cuatro personas, tienen un aspecto fenomenal y para Orbitur, los campistas no dejan dinero. El camping estaba vacio, pero como les digo VACIO.
Sin embargo los bungalow suelen estar casi siempre llenos, por lo que no me estraña que se coloquen más.
Una vez limpia la caravana, la volvimos a montar y nos dimos un paseo. No hacía nada de frio por lo que se estaba fenomenal, como os dije en el camping había muy poca gente, pero como siempre hay curiosidades y para muestra una foto.

No es una Berlingo, es una Nemo, tiene un tamaño que del asiento para atrás dudo mucho que pueda dormir estirando las piernas.
El techo se eleva para poder cerrar las puertas y tener altura para ponerse de pie. No duerme en la parte de arriba, sino en la de abajo, recoge el asiento de delante para dar largo. El mini-van venía de Inglaterra, y sólo traía una persona de 50-60 años. La verdad que es una forma de viajar pobre-pobre.
Por la noche, llovío un poquito y el domingo amaneció soleado, pero medio nublado. Comimos dentro del avance y pasamos una tarde viendo la televisión de maravilla. Hicimos algunas mejoras dentro de la caravana, aquí por allí y así pasamos el tiempo. Dejamos todo dentro de los armarios, las camas levantadas y como la semana pasada, vamos a ver lo que pasa.
Este fin se semana que viene, nos vamos el viernes, Inma no trabaja y el lunes es festivo por lo que tenemos tres días y medio para despedir la temporada de camping 2010.
Bueno la semana que viene, volveremos a hablar de nuestro ratoncito, para bien o para mal.
¡¡¡Espero que palme¡¡¡

viernes, 22 de octubre de 2010

DÉCIMA ENTRADA 2010


No hemos podido venir en el puente del Rosario, por lo que nos encontramos la caravana después de dejarla quince días a merced de las inclemencias. Pasada las famosas alertas rojas, tenemos ante nosotros lo que puede ser el último fin de semana semi-veraniego del año 2010.
Como Inma no trabajaba el sábado, nos hemos venido para pasar, el 15-16-17 de octubre, con la idea de volver a montar el avance y dejar la caravana hasta final de mes. Inicialmente, lo que queríamos era montar rápido para ir a dar un paseo, PERO...
Ya os comentamos que en la última salida hemos tenido que desmontar a prisa y corriendo. Esta caravana nueva CARAVELAIR ANTARES 426, tiene un maletero en la parte trasera, por lo que he ido metiendo las cosas allí, por lo que se ve, dentro del saco de piñas iba algo más que eso...
Bueno, llegamos al camping, muy rápido, al no llevar caravana, el camping estaba precioso, todo recogido, ya no había ramas, ni el aspecto con que lo habíamos dejado el fin de semana pasado. Se ve que Antonio trabajó de lo lindo.
Al abrir la caravana, empezamos a vaciar el maletero y dejar las cosas fuera, para iniciar el montaje del avance. Una vez montado, como suele se habitual, Inma coloca las cosas de dentro. En esto me llama y me dice que dentro, en el suelo hay pequeñas bolitas (parecen cagadas), y que parecen de un animal. Yo le digo que no, que no son.
Pero...
Cuando está levantando el colchón, en el cajón que hay debajo, ve lo que ya se temía...¡¡¡UN RATONCILLO¡¡¡, bueno no sé si os lo imagináis, pero ella me llama yo corro y busco algo para agarrarlo y entre esas, el ratoncillo se escapa...
Empezamos la busqueda y captura del roedor, sacamos todo, movemos todo, levantamos todo, en fin nada de nada y por lo tanto suponemos que se ha marchado por donde ha venido, ya que pensabamos que se había colado por algún agujero, no en el saco de piñas.
Montamos todo y antes de que se marche el sol, nos fuimos a la busqueda de setas, por el camping, al lado del estadio, etc...

Depués de cenar, como por arte de magia, aparecieron Zé y familia, que por sorpresa decidieron venir. Montaron lo mínimo, ya que sólo venía a pasar la noche del viernes y el sábado.
Con la aparición del ratón, decidimos vaciar la caravana por la mañana, por lo que fue operación limpieza total, lo que nos llevó un buen tiempo. Por si volvía, le pedía a André, veneno o algo de lo que usa en los bungalow para matarlos. Me dió dos bolsitas y las colocamos en los dos laterales de la caravana, al lado del baño y de la nevera. Zona donde los niños no llegan.
El tiempo fenomenal, hacía tanto sol que buscar un sitio para comer era complicado, por que al final nos colocamos delante de las caravanas.

Después de pasar un sábado estupendo, Zé y familia se fueron y nos quedamos sólos, y cuando decimos sólos no simbólico, ya que el camping esta casi vacio a pesar del buen tiempo que hacía.
Bueno teníamos una jovencísima chica holandesa como vecina, que se vino con un Land Rover, del año catapun, y así como vino, se marchó, no dijo ni mu.

Cenamos perritos viendo una película de Pinocho 3000. Nos fuimos a la cama todos a leer, lo cual estuvo muy bien.
El Domingo tan bonito como el sábado. No había ni una nube, fuimos a comprar y comimos mirando para el rio Miño, y para donde algún día iremos de paseo (Monte Santa Tecla). Pasamos la tarde jugando al futbol, paseando, y nos marchamos de caminha ya cuando la noche se dejaba ver.
Antes debo deciron comprobamos que nuestro ratoncito, ya había comido el famoso veneno de André, por lo que sacamos dos conclusiones, primera que no se había marchado como habíamos supuesto la primera vez y segundo, al pobre le quedaba poco tiempo de vida.
La duda ahora es donde se morirá, cuántos se morirán, si antes de morir nos va a hacer alguna travesura, en fin, volvemos el próximo fin de semana, ya os contaremos.

NOVENA SALIDA 2010


Hemos vuelto a Caminha después de finalizado el verano. Este año nos hemos ido a los Paises Bajos, en el mes de Junio-Julio, como podéis ver en nuestro blog "Viajes a Paises Bajos" y el siguiente periodo nos lo hemos pasado en el Camping "La Marina" de Alicante, el mejor sitio para pasar las vacaciones, al contar con animación, grandes piscinas, playa, supermercado y sobre todo un trato muy especial.
Pero bueno, Caminha para nosotros tiene algo especial, es pequeño, poco equipado, pero reune otras condiciones que le hace ser querido por la familia. Está al lado de una playa, tiene un pinar precioso y grande, el pueblo es muy bonito, es muy tranquilo y todos nos conocemos y lo más importante la gente que trabaja en él, es muy agradable.
Habíamos contactado con Zé, para ir este fin de semana, que se corresponde con el 1-2-3 de octubre. La idea era montar todo, para poder ir el puente del día 7-8-9-10. Pero, nosotros teníamos voluntad pero el tiempo nos jugó una mala pasada. Por sorpresa apareció Zé, el viernes por la noche, lo que hizo que montara todo a prisa y corriendo.

Según la previsión, el sábado tendríamos lluvia fuerte, lo que no nos asusta. Estos últimos años hemos tenido, tiempo similar. Pero nosotros no lo sabíammos pero al final se anunción alerta roja, por fuertes vientos y lluvia fuerte.
El Sábado estuvo un día bastante agradable, con buena temperatura, que no anunciaba nada bueno. Como siempre hizimos una buena barbacoa, una buena cena, mientras los niños veían la tene en el avance de Zé.
Sobre las 12 de la noche, decidimos ir a dormir y nos preparamos para dormir. El tiempo había empeorado bastante, y ya se notaban los fuerte vientos. El agua comenzó a caer con fuerza.

De repente, en una ráfaga de viento, el avance de nuestos amigos salió volando hacia el techo de la caravana, con hierros y todo, el susto fue mayúsculo. Se pusieron a recoger todo, lloviendo, algunas cosas las guardamos en nuestro avance y las otras las colocaron por la caravana como pudieron.
Debo deciros que fue una noche de perros. Parecía que el viento nos iba a arrancar todo, pese a que había reforzado los anclajes con varias piquetas y tenía cuerdas agarrando los hierros. Inma y yo no pegamos ojo, ya que el agua entraba en el avance formando una piscina justo debajo del plástico del suelo.
Con el Domingo, las cosas no mejoraron, el campinga parecía un campo de guerra, había árboles con ramas arrancadas por el viento, cientos de piñas tiradas, la lluvia formó varias charcas, que afectaron sobre todo a aquellos que iban en tienda.
Nosotros llevamos años haciendo camping y nunca habíamos tenido tan mal tiempo como esta vez, debo deciros que fue para asustarse.

Al final Zé decidió marcharse, ya tenía todo recogido y con el tiempo que hacía no compensaba estar esperando a la tarde.
Nostros nos quedamos con la idea de dejar todo para el puente del Rosario, pero la previsión decía que esta semana volvía a comunicarse otra alerta por fuertes vientos, lo que nos hizo plantearnos el recoger todo.

Espezamos guardando todo lo que estaba en el avance, mesas, sillas, cocina. Debo deciros que hemos trabajado mucho, mucho. De repente sobre las 12:30 se abrió un claro y con prisa nos pusimos a recoger el avance. Estaba todo mojado por lo que hizimos una especie de cubeta con una lona seca. Demontamos los laterales, los colgamos de una cuerda y lo medio limpiamos y secamos. Así con todas las partes, hasta que llegamos al techo, donde ya no pudimos hacer mucho dado el tamaño y falta de un sitio para secarlo.
Así con todo guardado, incluso la piñas y el carbón, también guardamos a un pequeño inquilino, que más adelante os contaremos y que hizo de las suyas mientras estubimos ausentes.

Pese a todo comimos en la caravana y pasamos el día en el camping entre sol, lluvia y viento. Nos ibamos a llevar la caravana pero las condiciones eran tan malas que mejor dejarla donde está, y para que engañaros, seguíamos teniendo confianza en poder venir en el puente.
Al final nos marchamos y dejamos la caravana. Por cierto nuestro nuevo inquilino también se quedó en Caminha.